La importancia del equipo


Un equipo de trabajo es un grupo de personas organizadas que trabajan juntas para lograr un objetivo o metas comunes. El equipo se forma con la convicción de que las metas propuestas pueden ser logradas mediante los conocimientos, capacidades, habilidades, información y las competencias de las distintas personas que lo integran. Existen múltiples maneras de formar un equipo, pero en este post intentaremos detallar cuales son los “ingredientes mágicos” que consideramos que debe de tener cualquier equipo para lograr el éxito:

Consigue a un buen líder: Los líderes siempre han sido considerados como “apagafuegos”, aquellos que son capaces de empujar al equipo cuando las cosas se pongan feas y sacar el máximo rendimiento de todos los integrantes en casos de máxima tensión. Sin embargo, un buen líder es aquel que evita que los problemas sucedan, que  inspira a sus compañeros y que posee un gran talento con el que es capaz de “deslumbrar” al equipo. Un líder es, ante todo, el primer compañero.

“Hoy en día, la clave para un liderazgo exitoso es la influencia, no la autoridad” – Ken Blanchard

Reparte la responsabilidad: El líder no es la única persona sobre la que recae la responsabilidad. Cada uno de los miembros del equipo debe de ser consciente de cuál es su rol y la responsabilidad que éste conlleva. Consigue que todos y cada uno de los miembros del equipo sientan como suyo el proyecto y estén dispuestos a dar lo mejor para que salga adelante. La responsabilidad no debe imponerse, el hecho de hacerse responsable de las cosas es algo que, con un equipo motivado, se producirá de manera natural.

“Cuando empezamos a ganar campeonatos, existía un acuerdo entre los doce jugadores. Todos sabíamos cuáles eran los roles a desempeñar. Conocíamos nuestras responsabilidades y capacidades” – Michael Jordan

Controla el riesgo: Con la planificación como bandera y los hitos como espadas, deberemos tener un control férreo sobre el proyecto. El equipo ha de ser un mecanismo sin fisuras que permita cubrir todos los flancos y flecos que se puedan producir. Generalmente los proyectos pueden ponerse en riesgo por dos motivos:

  • Retrasos en la planificación: El 70% de los proyectos no acaban en el tiempo previsto. Asumiendo esto, debemos de ser transparentes y asumir los retrasos desde el primer momento en que se produzcan.
  • Presiones: Todos tenemos un jefe al que queremos contentar. Cuando las presiones aprietan, las prisas empiezan y son situaciones que llevan a la precipitación. Estos riesgos son incontrolables y difíciles de gestionar, el equipo debe de mostrarse estricto y razonable para mitigarlo. No asumas metas que no puedas cumplir.

“La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse” – Oscar Wilde

Haz controles periódicos: El seguimiento resulta fundamental. El roce hace el cariño y las reuniones periódicas resultan provechosas para todas las partes. Resulta importante compartir las impresiones y avances de logrados entre todos los miembros del equipo. Conocer lo que hace el resto del equipo es bueno para todos ya que proporciona una visión global y permite crear una mayor complicidad en el equipo. La periodicidad con la que realizar éstas reuniones internas varía según el autor y la metodología. Nuestro consejo es que se realicen seguimientos de manera semanal, los lunes por la mañana acostumbra a ser un buen momento (mentes despejadas, pocos compromisos, etc).

“- ¿A qué se debe su éxito? – A que lo controlo todo.”

Trata con personas mejor que tú: “Si eres el mejor de un equipo es que no estás en el equipo adecuado”. No recuerdo dónde leí esta expresión, pero resultó muy inspiradora. La diversidad en los equipos es clave y contar con un grupo de personas distintas que aprenden unos de otros es muy gratificante. Resulta muy fácil decir que este punto depende del departamento de selección de personal, pero hemos de ser capaces de aprender de todos. Muéstrate abierto y receptivo ya que todos tenemos cosas que aprender.

“El talento, en buena medida, es una cuestión de insistencia” – Francisco Umbral

Basketball Team in Huddle

El trabajo en equipo es una combinación de comunicación, coordinación y equilibrio de todos sus miembros. Hay diversas ventajas de usar el trabajo en equipo. Estos beneficios incluyen la velocidad, la satisfacción, el apoyo, la eficiencia, la innovación, la unidad y la creatividad. Además, estos beneficios del trabajo en equipo pueden ayudar a alcanzar y lograr los objetivos con mayor eficacia. Al final de cualquier trabajo en equipo, todos los miembros han de considerarse mejores, si esto no sucede es que debemos revisar nuestras acciones. Los trabajadores son el activo principal de las organizaciones y resulta vital mantenerlos motivados. Por último, muchos expertos consideran que resulta recomendable rotar a los miembros del equipo. Para garantizar que todos los empleados son multidisciplinares, capaces de trabar en equipo y la existencia de una buena relación entre el personal, resulta muy gratificante que exista una rotación en los equipos. La rutina es uno de los peores enemigos de la motivación.

¡Espero que os sirva! Josep Aballó – Ingeniero, consultor e inconformista. @pepaballo

 “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”

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